sábado, 18 de agosto de 2012

Capitulo 1: Y así comienzo...

Hola hola :D Os pongo aquí el primer capitulo de manos blancas magia negra, espero que no os decepcione mucho :) dejad comentarios porfa! ;)



-No soporto que nos tengan que dirigir… ¿en qué año estamos? ¿En la edad media?- Kelara y yo caminábamos por los pasillos del instituto oficial de Villa. Nosotras y mis amigas estábamos terminando cuarto curso de la ESO, y en una semana nos íbamos a graduar. Acababa de sonar la sirena que anunciaba el fin de las clases de ese día, y yo, estaba preocupada por la elección, como desde hace un año.
-Hey, no lo sabía Mir- bromeo Kelara- no lo habías dicho nunca…
-Jajaja que graciosa eres… enserio…
-Lo sé. Por favor, ya se me la cantinela de todos los días- se estaba empezando a cansar de mis palabras, y hasta yo me cansaba de decir siempre lo mismo.
Así que me calle, y proseguimos nuestro camino hasta la salida. Por el trayecto, se nos acoplo Jake, uno de mis mejores amigos.
-Hola chicas, ¿qué tal?
-Pues como siempre, ¿y tú con Cloe?
El chico se ruborizó, llevaba mucho tiempo colado por mi amiga Cloe, y no se había atrevido a decirle nada por miedo a que le rechazasen. Aunque era uno de los chicos que más éxito tenía en el instituto.
Era de complexión fuerte y de cara adorable, con una sonrisa que no se le iba nunca y unos ojos castaños que hacían caer a muchas chicas.
-Pues…- no sabía que contestar- Por allí va David, me voy con él. Chao chicas.
Kelara rio ante su ingeniosa escapada.
Yo seguía callada, ya que no quería meter la pata de nuevo y que se enfadase.
Kelara hablaba de todo y de nada, cuando, de repente, la salida del instituto, se quedó en silencio, me di la vuelta para ver que ocurría. Y no me sorprendí cuando vi todo paralizado, ya me empezaba a acostumbrar a que el tiempo a mi alrededor se parase de vez en cuando.
No era algo que me ocurriese con demasiada frecuencia, y, desde luego, no era algo que hiciese voluntariamente. No se lo había comentado a nadie y no tenía esa intención.
Cuando esto me ocurría, lo único que hacía era quedarme quieta y rezar para que la parálisis no durase mucho.
Pero ese día, duro especialmente. Como no tenía nada que hacer, me puse a observar a la gente que había en la sala.
Había una chica pecosa que me caía especialmente mal, un par de profesores saliendo de la sala de profesores, unos chicos hablando entre ellos, una pareja saliendo de la mano, Kelara al lado mío…
Casi había terminado mi inspección de personal cuando le vi. Era el, Áster. Era el único chico que me había atraído.
No me atrevía a decir que me gustase, porque pensaba que eso era una palabra mayor.
Iba caminando hacia la puerta en el momento en el que todo se había parado, era de espaldas anchas y cuerpo bien trabajado y musculado, su rostro era objeto de perdición de algunas chicas, era moreno de piel, su pelo era negro azabache, y lo llevaba un poco largo, pero no mucho, sus rasgos concordaban con su rostro anguloso, y sus ojos eran azules, más que el cielo despejado a medio día, descubrí, no sin sorpresa que su mirada se dirigía a mí.
Cuando quise pensar en ello, el tiempo se reanudo. Con tal mala suerte, que me pillo mirándole, no pude hacer otra cosa que ruborizarme y agachar la cabeza.
Al fin, salimos a la calle, después de haber sorteado a varios chicos y profesores deseosos de salir.
Buscamos al resto de componentes de nuestro grupo de amigas, y, tras varios segundos de incansable búsqueda, les encontramos. Kelara salió corriendo hacia ellas, y yo me tome mi tiempo.
Se habían sentado todas en un banco, al lado de un viejo que no paraba de mirar las virtudes de las chicas. ¡Menudo cuadro! Fue una pena que no tuviese cámara en ese momento. Las mire a todas, éramos un grupo pequeño: Kelara, Jessica, Cloe y Kate.
Conversaban animadamente cuando llegue.
-Hola Mir- me saludo Jess en nombre de todas-¿Qué tal?
-Ehh…-tarde en reaccionar y provoque la burla del día.
-¿Qué? Estas pensando en alguien ¿no? Ehh Jajaja si ya lo sabía yo… mira quien está por ahí- dijo Kate- ¡los tres mosqueteros! ¡Chicos!
A la llamada de Kate, acudieron, como había dicho, los tres mosqueteros: David, Jake y Áster.
-¿Qué tal? Chicas, queríais disfrutar de las únicas buenas vistas de la ciudad y nos habéis llamado para vernos, ¿verdad?- dijo Jake, con ganas de juerga por la llegada inminente del fin de semana.
-¡JA! Más quisierais chicos, en todo caso, las mejores vistas somos nosotras…
<y tanto…> oí, pero no con mis oídos, si no, lo oí en mi mente.
-¿Qué?- dije, un poco confundida, pensé que me lo había imaginado.
-¿estás bien Mireya?- me pregunto Jess.
-¿Podemos hablar Jess?, en privado please.
-Claro-. Ella se levantó y me acompaño a un lugar un poco más apartado.
A mis espaldas, deje el ruido que hacían Cloe y Kate al discutir con David y Jake, y, también deje al viejo verde, al que oí proferir un <mierda…> por lo bajo. Era la misma voz que había oído en mi cabeza.
Aparte ese pensamiento de mi mente.
-¿Qué pasa Mir?
-No puedo salir esta tarde…
-¿Qué? No puede ser… tienes que venir, hoy es viernes, y los viernes son sagrados.
-Ya lo sé…  pero mi madre dice que si mañana voy ha estar todo el día fuera… que no puedo salir hoy.
-Tía, te vas a perder a Jake pedirle salir a Cloe.
-Lo siento, no puedo. Me voy ya.
-¿Ya?- dijo, en voz más alta, lo que atrajo la atención de Áster, que estaba riendo ante las ocurrencias de las chicas.
-Si… oye, discúlpate de parte mía a las chicas ¿Va?
-¿Disculparte? ¿Qué has hecho?
-Creo que he estado un poco bastante con el tema de la elección…
-Mmm… un poco pero no pasa nada.
-De todos modos… discúlpate ¿vale?
-Vale… Pues… Hasta mañana.
-Chao Jess.
Me dirigí sola a mi casa, no tenía ganas de hacer nada.
Como estábamos a casi final de curso, la mayoría de profesores no nos había mandado tarea, asique, tenía toda la tarde libre.
Y me dio por pensar en todo.
Para empezar, pensé en las chicas y en lo bien que se lo iban a pasar esa tarde. Pensé en la elección. La elección, era una ceremonia, en la que dos tutores de la hija, se tenían que quedar en la casa oficial, y la hija no puede estar en ella en todo el día. Varios chicos han de ir a la casa oficial donde se realiza la ceremonia, y los tutores han de elegir uno solo de ellos, para prometerlo con la hija. Pero, si la cosa sale mal, el contrato se puede romper. Es una ceremonia, a mi juicio, absurda, que solo realizan las familias más antiguas, y, la mía. Los tutores que se iban a encargar de mí, iban a ser, mi madre, y mi  tía. Las cuales no se llevaban nada bien. Pero se tenían que aguantar por el capricho de mi madre. 
Pensé en mi familia. Tenía dos hermanas, aunque ninguna vivía con nosotras. Yo vivía con mi madre. Mi padre estaba muerto, o eso creíamos. Él era comerciante, tenía una flota, con la que a veces se iba de viaje por unos meses, asique, realmente no lo conocía muy a fondo. Un día, se fue con uno de sus barcos, y no volvió. Mi madre nos había criado a mis hermanas y a mí. Fue ella la que me obligó a presentarme a la elección, que se realizaba el día del décimo sexto cumpleaños.
Y el día de mi dieciséis cumpleaños, fue al día siguiente.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Prefacio

Aquí os dejo la primera parte:



Ahora mismo, doy gracias por tener la mente ocupada, ocupada en correr, ocupada en salvar mi vida.
No puedo hacer otra cosa que no sea huir, como siempre ‘la próxima estarás más preparada, yo mismo me encargare de ello, y podrás luchar’ me dijo, no le creí pero, ¿Qué podía hacer yo? Solo soy una aprendiz, nada más.
Tengo la cabeza embotada, los recuerdos de hace unos meses se mezclan con los más actuales. Este último año he vivido más que en toda mi vida. El acontecimiento que marco este hecho fue la gran revelación de mi identidad que, hasta este año me había sido ocultada. Yo soy una kinnay, traducido al español, kin significa `portal o portadora’, y nay significa ‘control’.
Los kinnays eran una raza antigua que provenía de la tierra, o eso me explicaron. Los kinnays vivían inicialmente en la Tierra, eran humanos corrientes, pero, se descubrió que algunos humanos podían hacer cosas especiales, tenían el poder de crear portales y el dominio del aire, se les llamaron kinnays.
Expandieron sus dominios, y descubrieron Belia. Un mundo que hubiese pasado desapercibido para los humanos si los kinnays no lo hubiesen descubierto.
Gracias a ellos, la sociedad prospero. Pero los kinnays dejaron de ser útiles, ya que las nuevas razas de Belia hacían todo más fácil gracias a su magia.
Por su propia supervivencia, los kinnays obligaron a todos los seres de otro mundo a volver, por medio de la guerra. Una guerra que duro dos décadas, y que tuvo como vencedores a los kinnays y a sus aliados, razas de Belia que habían sido marginadas y expulsadas, por eso, los kinnays dejaron que se quedasen. Los kinnays dejaron portales secretos abiertos entre la Tierra y Belia. Y, en cada portal, había diez kinnays guardándolos, en representación a las diez razas marginales que habían luchado codo con codo con los kinnays.
La paz en la Tierra y Belia duro años, décadas y centenas. Pero las razas extranjeras de la Tierra no estaban bien, y entraron en guerra, esta solo duro dos años. De las diez razas que se habían quedado, solo sobrevivió una de ellas. Los licántropos.
La historia siguió en paz, hasta que, entre los humanos, se propago el miedo hacia los kinnays. Se decía, que utilizaban magia negra, y que sabían nigromancia.
Los humanos decidieron exterminar a esa raza. Y lo consiguieron. Pero, antes de acabar con toda la raza, una mujer, la única líder mujer kinnay que había en esos tiempos, hizo que su raza no muriese con ella.
Antes de ser sacrificada, en su celda reunió todo el poder que poseía, abrió un portal, y mando su don hacia Belia, para que algún habitante de ese mundo lo recibiese.
La historia de los Kinnays ha sido una continua sucesion de guerras y conflictos con los humanos y las razas de Belia, pero:
¿Qué paso con ese poder? Es un misterio, pero, al parecer, reside en mí.
Pero, si queréis saber toda la historia, si de verdad queréis, continuad.
Os voy a contar una historia que hubiese preferido que no pasase, pero, que sin ella, una parte de mi vida no hubiese existido.
Me llamo Mireya, y os voy ha contar MI historia.

Yo y mi Sueño

Hola a todos los que os hayáis aburrido y habéis pasado un poco por aquí :) 
Bueno, para empezar, esto es un blog que he hecho para hacer un poco de publicidad de mi libro. se que a muchos no os interesara la lectura ni la escritura, así que, si queréis os quedáis y si no, salir del blog sin hacer ruido.
A los que si os interesan estas cosas como a mi, pues me haría muchísima ilusión que perdieseis un pelin de vuestro tiempo leyendo este libro de una principiante como yo. Y si dejáis un comentario pues mejor que mejor, ya sea bueno o malo, que me gustaría saber para mejorar.
Y, por ultimo, quien se pase por el blog para criticar por criticar, que no lo haga. Así que  por favor, los que nos gusta la lectura, ayudadme a cumplir mi pequeño sueño de ser escritora :) Muchísimas gracias.