miércoles, 15 de agosto de 2012

Prefacio

Aquí os dejo la primera parte:



Ahora mismo, doy gracias por tener la mente ocupada, ocupada en correr, ocupada en salvar mi vida.
No puedo hacer otra cosa que no sea huir, como siempre ‘la próxima estarás más preparada, yo mismo me encargare de ello, y podrás luchar’ me dijo, no le creí pero, ¿Qué podía hacer yo? Solo soy una aprendiz, nada más.
Tengo la cabeza embotada, los recuerdos de hace unos meses se mezclan con los más actuales. Este último año he vivido más que en toda mi vida. El acontecimiento que marco este hecho fue la gran revelación de mi identidad que, hasta este año me había sido ocultada. Yo soy una kinnay, traducido al español, kin significa `portal o portadora’, y nay significa ‘control’.
Los kinnays eran una raza antigua que provenía de la tierra, o eso me explicaron. Los kinnays vivían inicialmente en la Tierra, eran humanos corrientes, pero, se descubrió que algunos humanos podían hacer cosas especiales, tenían el poder de crear portales y el dominio del aire, se les llamaron kinnays.
Expandieron sus dominios, y descubrieron Belia. Un mundo que hubiese pasado desapercibido para los humanos si los kinnays no lo hubiesen descubierto.
Gracias a ellos, la sociedad prospero. Pero los kinnays dejaron de ser útiles, ya que las nuevas razas de Belia hacían todo más fácil gracias a su magia.
Por su propia supervivencia, los kinnays obligaron a todos los seres de otro mundo a volver, por medio de la guerra. Una guerra que duro dos décadas, y que tuvo como vencedores a los kinnays y a sus aliados, razas de Belia que habían sido marginadas y expulsadas, por eso, los kinnays dejaron que se quedasen. Los kinnays dejaron portales secretos abiertos entre la Tierra y Belia. Y, en cada portal, había diez kinnays guardándolos, en representación a las diez razas marginales que habían luchado codo con codo con los kinnays.
La paz en la Tierra y Belia duro años, décadas y centenas. Pero las razas extranjeras de la Tierra no estaban bien, y entraron en guerra, esta solo duro dos años. De las diez razas que se habían quedado, solo sobrevivió una de ellas. Los licántropos.
La historia siguió en paz, hasta que, entre los humanos, se propago el miedo hacia los kinnays. Se decía, que utilizaban magia negra, y que sabían nigromancia.
Los humanos decidieron exterminar a esa raza. Y lo consiguieron. Pero, antes de acabar con toda la raza, una mujer, la única líder mujer kinnay que había en esos tiempos, hizo que su raza no muriese con ella.
Antes de ser sacrificada, en su celda reunió todo el poder que poseía, abrió un portal, y mando su don hacia Belia, para que algún habitante de ese mundo lo recibiese.
La historia de los Kinnays ha sido una continua sucesion de guerras y conflictos con los humanos y las razas de Belia, pero:
¿Qué paso con ese poder? Es un misterio, pero, al parecer, reside en mí.
Pero, si queréis saber toda la historia, si de verdad queréis, continuad.
Os voy a contar una historia que hubiese preferido que no pasase, pero, que sin ella, una parte de mi vida no hubiese existido.
Me llamo Mireya, y os voy ha contar MI historia.

4 comentarios:

  1. ¡Aquí estoy yo dispuesta a seguir esto desde el primer momento!

    Primero quería decir que, tienes un estilo de escribir en 1ª persona que no deja indiferente a nadie.
    Y segundo, incluyendo el 1º capitulo ¡Ha sido genial! Una idea original, sofisticada, pero SOLO UNA cosa que me ha faltado: el secretismo. Creo que si hubieras mantenido en secreto lo de que ella era una Kinnay, la historia hubiera sido un poquitín mejor.
    ¡Pero no estoy diciendo que como lo plasmas tu este mal! ¡Lo has escrito genial, una maravilla para mis ojos!
    ¡Sigue así!

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    1. muchas gracias I!!! que me alegra mucho que lo leas y que hayas comentado, tanto para bien como para mal ;D lo tendre en cuenta para otro libro q estoy escribiendo y q pronto subire :D

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    2. Nah, no es nada. ¿Otro más? ¡Quiero leerlo!

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    3. Si es mucho creeme :) cuando pueda lo subire

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